Proyectos de la NEM: qué evidencias recoger antes, durante y después

Un cartel terminado muestra el resultado de un proyecto, pero puede dejar preguntas abiertas: quién comprendió la información, qué decisiones tomó cada integrante y qué dificultad consiguió superar. La evaluación necesita acercarse a ese recorrido para que el siguiente apoyo responda a lo observado.
El sentido de recoger evidencias
Las orientaciones de la SEP para la Tercera Sesión Ordinaria relacionan la evaluación formativa con la retroalimentación y la planeación didáctica. Partiendo de esa idea, proponemos una forma sencilla de organizar evidencias. Es una propuesta del equipo MathCracks, adaptable por cada docente, no un formato obligatorio de la SEP.
Consultar las orientaciones de la SEP sobre evaluación formativa
No se trata de fotografiar cada momento ni de acumular documentos. Podemos elegir unas pocas producciones que respondan a una pregunta: qué sabemos ahora del aprendizaje del alumno que nos ayude a decidir el siguiente paso. El propósito y el PDA seleccionado deben orientar esa elección.
Antes: una respuesta que muestre el punto de partida
Imaginemos un proyecto para proponer mejoras en el patio escolar. El grupo elaborará una propuesta acompañada de razones y representaciones. Antes de organizar equipos, pedimos a cada alumno que dibuje una mejora posible y explique qué necesidad atendería. El profesor adapta el proyecto a los contenidos y PDA de su fase.
Conservamos esa explicación inicial y anotamos una observación vinculada al aprendizaje que queremos trabajar. Por ejemplo, si el propósito seleccionado requiere argumentar, observamos si ofrece una razón comprensible. La calidad del dibujo puede ser interesante para otro propósito, pero no reemplaza la evidencia de argumentación.
Durante: observar una decisión concreta
En la siguiente fase, los equipos comparan alternativas. Pueden trabajar con medidas inventadas del espacio y distintas propuestas de distribución. Pedimos que expliquen una elección: qué opción prefieren, qué información utilizaron y qué dificultad encontraron. No necesitamos convertir cada participación en una calificación.
El docente identifica un momento en el que su intervención pueda ayudar. Si una propuesta ocupa más espacio del disponible, puede pedir que contrasten las medidas antes de continuar. Si un equipo solo considera una preferencia personal, puede invitarlo a revisar qué necesidad del grupo está atendiendo.
Después de la devolución: dejar tiempo para revisar
Una observación cobra sentido cuando el alumnado tiene oportunidad de usarla. Reservamos un tramo de la actividad para modificar la propuesta y explicar el cambio. Podemos pedir dos frases: «Antes proponíamos…» y «Ahora proponemos… porque…». Son apoyos de escritura, no respuestas que el alumno deba repetir mecánicamente.
Conservamos la primera versión y la revisada, o una nota breve sobre la diferencia. Así resulta más sencillo distinguir un cambio de presentación de un cambio de razonamiento. Si el alumno no puede explicar su modificación, la conversación docente aporta información sobre el apoyo que todavía necesita.
Al cierre: recuperar la voz de cada alumno
El trabajo de equipo se complementa con una respuesta individual: qué aprendió, qué decisión puede justificar y qué comprobaría en otra situación. Podemos plantear un pequeño cambio en las condiciones del patio para observar si utiliza lo trabajado con cierta autonomía.
Para compartir el proceso con la familia, una síntesis útil puede incluir una evidencia inicial, el apoyo ofrecido y una respuesta posterior. Evitamos atribuir a un alumno toda la producción del equipo. También distinguimos una observación puntual de una conclusión sobre su trayectoria, que requiere más información.
Un registro breve que ayude a planear
Una ficha sencilla puede reunir el propósito, la evidencia elegida, la dificultad observada y el siguiente paso. El formato puede cambiar entre grupos; lo relevante es que permita recuperar la decisión docente y comprobar después si el apoyo funcionó para ese aprendizaje concreto.
CYC forma parte de MathCracks Education System y ofrece herramientas para organizar actividades y seguimiento en el colegio. La tecnología puede facilitar el trabajo con esas evidencias, pero el docente revisa su pertinencia, interpreta el contexto y decide cómo acompañar al alumnado.
