PISA 2025 y comprensión lectora: enseñar a contrastar antes de responder

Un alumno puede localizar una frase y, aun así, tener dificultades para explicar qué significa, compararla con otra fuente o decidir si una conclusión está justificada. Para acompañar la comprensión lectora necesitamos distinguir esas acciones y recoger evidencias de cada una.
Qué conversación abre PISA 2025
En su presentación del volumen I, la OCDE destaca el deterioro de la lectura y señala la importancia de evaluar información, conectar fuentes y leer críticamente. Es una señal para revisar la enseñanza de la lectura en distintas asignaturas. No permite atribuir automáticamente esa dificultad a un colegio ni a un estudiante concreto.
Consultar los resultados de lectura en el volumen I de PISA 2025
La actividad siguiente es una propuesta del equipo MathCracks. No es un ítem liberado de PISA ni sirve para estimar una puntuación en esa prueba. Su objetivo es observar cómo usa el alumno la información y decidir qué conviene enseñarle después.
Dos textos sobre una misma decisión
Podemos trabajar con una noticia sobre la ampliación del horario de una biblioteca y una nota de la asociación vecinal que propone mantener el horario actual. Para que el ejercicio sea manejable, redactamos dos textos breves ficticios con fecha, autor y razones explícitas. El profesor adapta el vocabulario y la extensión al grupo.
La noticia puede citar que aumentaron las visitas por la tarde. La asociación puede señalar que falta personal para atender más horas. Ambas afirmaciones podrían ser compatibles. Pedimos al alumnado que explique qué información aporta cada texto y qué dato falta para tomar una decisión fundada.
Cuatro preguntas que muestran dificultades diferentes
Primero: «¿Qué cambio se propone?». Observamos si localiza la información explícita. Segundo: «¿Qué razón ofrece cada autor?». Comprobamos si distingue la propuesta de su justificación. Tercero: «¿Los textos se contradicen necesariamente?». Buscamos una comparación que utilice ambos documentos.
La cuarta pregunta es: «¿Qué consultarías antes de recomendar un horario y por qué?». Una respuesta puede proponer revisar visitas por franjas horarias y disponibilidad de personal. Lo relevante es que justifique la elección del dato; pedir más información sin explicar para qué no muestra la misma comprensión.
Una devolución que el alumno pueda utilizar
Al revisar, conservamos el fragmento de la respuesta que dio lugar a la observación. Si el alumno dice que un texto es falso porque no coincide con el otro, le pedimos subrayar las afirmaciones concretas. Después vuelve a decidir si pueden coexistir. La devolución se convierte así en una tarea que puede realizar.
Si entiende las dos posiciones, pero no distingue un dato de una opinión, ofrecemos un pequeño conjunto de afirmaciones para clasificar y justificar. Si el obstáculo está en vocabulario, aclaramos ese vocabulario antes de concluir que tiene una dificultad de razonamiento. La intervención depende de la evidencia recogida.
Comprobar el avance sin repetir la respuesta
En otra sesión usamos dos textos sobre un tema diferente, por ejemplo el uso de un espacio del barrio. Mantenemos las acciones que queremos observar y cambiamos la información. Registramos si el alumno cita ambas fuentes, explica su relación y propone una comprobación pertinente con menos ayuda.
También podemos pedirle que explique qué cambió en su forma de leer. Una respuesta como «ahora miro quién afirma cada cosa antes de unir los datos» ofrece un punto de partida para conversar sobre su estrategia. Esa explicación complementa la revisión del trabajo; no sustituye las evidencias de comprensión.
Lectura en todas las asignaturas
El mismo recorrido puede adaptarse a una explicación científica, un documento histórico o el enunciado de un problema. MathCracks Education System reúne herramientas para el trabajo con distintas asignaturas. CYC apoya la preparación y revisión docente; Profe es la oferta individual para profesores, cuya disponibilidad se consulta por país.
