Cómo estudiar para un examen: 7 técnicas que funcionan en cualquier asignatura

La forma más habitual de estudiar es releer los apuntes y subrayar. Da sensación de avance porque el texto resulta cada vez más familiar, pero reconocer algo no es lo mismo que saber recordarlo en un examen. En 2013, un equipo de psicólogos dirigido por John Dunlosky revisó cientos de estudios sobre diez técnicas de estudio. Releer, subrayar y resumir quedaron entre las de menor utilidad. Ponerse a prueba y repartir el estudio en el tiempo quedaron en lo más alto.
Estas siete técnicas sirven para cualquier asignatura y cualquier edad. Se pueden aplicar con papel y bolígrafo, aunque una app ayuda a no saltarse los pasos.
1. Ponte a prueba en lugar de releer
Intentar recordar algo sin mirar es lo que más fija la información. En un experimento clásico de Roediger y Karpicke, quienes leyeron un texto y después intentaron recordarlo lo retuvieron mejor una semana más tarde que quienes lo releyeron varias veces, aunque estos últimos se sentían más seguros.
Cómo hacerlo: cierra el libro y escribe todo lo que recuerdes del tema. Responde las preguntas del final del capítulo antes de mirar la solución. Haz tarjetas con una pregunta por un lado y la respuesta por el otro. Pide a alguien que te pregunte. Lo que no te salga es exactamente lo que tienes que repasar.
2. Reparte el estudio en varios días
Cuatro sesiones de 30 minutos en cuatro días rinden más que dos horas seguidas la víspera. Es uno de los resultados más sólidos de la psicología del aprendizaje: la revisión de Cepeda y su equipo reunió cientos de comparaciones y encontró ventaja para el estudio repartido de forma muy consistente.
Cómo hacerlo: en cuanto sepas la fecha del examen, cuenta los días que quedan y reparte los temas. Deja el último día para un simulacro, no para ver temas nuevos.
3. Haz un simulacro del examen
Un simulacro con el reloj en marcha y sin apuntes combina las dos técnicas anteriores y además te acostumbra al formato. Si el profesor suele poner problemas, haz problemas. Si pone preguntas de desarrollo, escribe respuestas completas, no esquemas.
Corrige el simulacro con la misma exigencia que el profesor y apunta qué errores has tenido. Ese listado es tu plan para los días siguientes.
4. Mezcla tipos de ejercicio
Practicar diez ejercicios del mismo tipo seguidos parece eficaz, pero en el examen nadie te dice qué tipo de pregunta viene. Rohrer y Taylor comprobaron que mezclar problemas de distintos temas en la misma sesión mejoraba los resultados en una prueba posterior, porque obliga a decidir qué método usar en cada caso.
Cómo hacerlo: cuando ya domines cada tema por separado, haz sesiones con preguntas de todos ellos desordenadas.
5. Explícalo con tus palabras
Preguntarte por qué ocurre algo o explicar un paso a otra persona obliga a conectar la información con lo que ya sabes. La revisión de Dunlosky clasifica la explicación y la autoexplicación como técnicas de utilidad moderada: ayudan, sobre todo combinadas con las anteriores.
Cómo hacerlo: después de leer un apartado, intenta explicarlo en voz alta en dos minutos sin mirar. Si te atascas, ahí hay un hueco.
6. Estudia los errores, no solo los aciertos
Cada fallo en un ejercicio o en un examen anterior es una pista concreta. Vuelve a hacer los ejercicios que fallaste unos días después, sin mirar cómo se resolvían. Si un error se repite, por ejemplo confundir dos fechas o dos fórmulas, escríbelo y pon a prueba solo eso hasta que deje de pasar.
7. Duerme
Durante el sueño el cerebro consolida lo aprendido durante el día. Las revisiones científicas sobre memoria y sueño coinciden en que dormir después de estudiar ayuda a retenerlo. Quitar horas de sueño la noche antes del examen para estudiar más suele salir caro.
Un plan de cinco días para cualquier examen
Día 1: apunta la asignatura, la fecha y los temas que entran. Haz una prueba rápida de cada tema para saber dónde estás.
Días 2 y 3: estudia los temas más flojos y termina cada sesión poniéndote a prueba sin mirar.
Día 4: sesión mezclada con preguntas de todos los temas. Repasa los errores de los días anteriores.
Día 5: simulacro con tiempo. Corrige, repasa solo lo que fallaste y acuéstate a una hora razonable.
Cómo te ayuda la app MathCracks
En la app MathCracks apuntas la asignatura, la fecha y los temas que entran en el examen. Cada día prepara un poco, te dice qué dominas y qué tienes flojo y, antes del examen, te propone un simulacro: en la app, con la nota al momento, o en papel, con una foto que se corrige sola. Si el profesor te da una ficha o un examen corregido, también puedes trabajar los errores con una foto. Funciona para todas las asignaturas, en iPhone, iPad y Android.
Fuentes y documentos de referencia
- Dunlosky, J. et al. (2013). Improving Students’ Learning With Effective Learning Techniques. Psychological Science in the Public Interest, 14(1), 4–58
- Roediger, H. L. y Karpicke, J. D. (2006). Test-Enhanced Learning. Psychological Science, 17(3), 249–255
- Cepeda, N. J. et al. (2006). Distributed practice in verbal recall tasks. Psychological Bulletin, 132(3), 354–380
- Rohrer, D. y Taylor, K. (2007). The shuffling of mathematics problems improves learning. Instructional Science, 35, 481–498
- Diekelmann, S. y Born, J. (2010). The memory function of sleep. Nature Reviews Neuroscience, 11, 114–126